
Y aunque es solo media tarde
Prefiero taparme hasta los ojos
Intento no temblar
El sol se ha ido
Sin ocasos memorables
Como arrinconado en los tejados
Queriendo desertar
Ceno solo
Tomo bocadillos en mi cama
Y dejo las migas
Para que me encuentres tú
Y se me claven
En los campos de trigo en mi espalda
Y alimenten pajarillos
Que fueron tus dedos y tus uñas
Duermo solo
Y aún dormido soy capaz
De modelar tu huella
Con miga de pan
Y si lloro
Solo he de vigilar
no salpicarla con mi llanto
Y que se empape y se deshaga
En mis manos
Que soñaron calentar
El molde de tu ausencia
Y no perderte entre mis yemas para siempre
En mis manos

Que juraron conservar
El poso de tu ausencia
Y no perderte entre mis yemas para siempre
Amanece
Entrará otra vez la luz
Tan temprano y ya cansada
Como manos de una anciana
Inclinada
Pellizcando las hogazas
Y arrojando al agua sin mirar
Su vida en migajas de pan.